ELIAS ADASME


Desde esta desmembrada y jerarquizada geografía sudamericana decimos que el arte debe ser ineludible. Así tal cual: EL ARTE DEBE SER INELUDIBLE. Y lo decimos con ardor, puesto que evidenciamos una situación de carencia, en la cual te dicen que la esperanza queda postergada incluso en tu memoria. En que el espacio que habitas, se torna un solitario ámbito reconocido socialmente como una no pertenencia. En que tu trabajo y tus sueños, al proyectarse en el entorno, se encuentran con la negación de esa vida que los genera.

Por eso desde aquí, hablamos de la urgencia del arte como una acción dinámica y eficaz de incidir en la realidad. Como un acto de revaloración del paisaje. Como una manera de ir desacralizando aquellos contenidos determinantes de una conducta antihumana. De ahí la acción de arte, la intervención de espacios comunes, la inversión de escena, el enfrentamiento de signos colectivos: el asalto a la realidad desde el arte.

Llegará el preciso día en que nuestras ubicaciones geográficas dejarán de ser un simple trazado en un mapa y este hombre sudamericano se reconocerá en ellas, al ser también arquitecto y testigo en la construcción de una nueva cultura, de un nuevo modo de operar en la vida.

Por ahora, tan sólo tenemos la sospecha, de que estar de acuerdo… es la peor de las ilusiones.

ELÍAS ADASME – octubre 1980