German Tagle


Germán Tagle

Santiago de Chile, 1976.

 

 

“Servirse de un objeto es forzosamente interpretarlo. Utilizar un producto es a veces traicionar su concepto; y el acto de leer, de contemplar una obra de arte o de mirar un film significa también saber desviarlos…”

Nicolas Bourriaud

 

 

A través del análisis de elementos formales, unido a la recolección de signos de desviación y espacios críticos, la obra de Germán Tagle empieza a construir la imagen de un paisaje donde la desolación y la intriga se combinan con colores vivos, brochazos que tienen algo furioso. Su exploración ha derivado entre imágenes variadas en un juego de apariencias que muchas veces expone el conflicto propio de la condición histórica y social que determina el uso de la imagen. En su experimentación con distintos soportes emplea diferentes telas, desde Toile du Joui a Denim, o simplemente algodón crudo, páginas de libros y catálogos, fotografías y pósters que ya contienen escenas impresas. Su trabajo de la imagen se concibe como una continuación, un ejercicio de búsqueda del trazo originario, de la imagen conocida sobre la que se aplican densas capas de acrílico y empastes enfáticos con vehemencia

 

Utiliza el camuflaje a modo de una estrategia visual propia, que pretende colarse en un relato a través de la deformación de una cita, de la imitación que inventa paisajes ya vistos. Germán Tagle insiste en la laboriosa tarea de recombinar la incontrolable carga de sus sedimentos visuales cargados de algún esplendor ruinoso y reconocible. En su obra más reciente se refleja la presencia de personajes misteriosos que aparecen recortados sospechosamente en la pintura, una imagen que imagina otra imagen. El deslumbre que buscamos reposa en los restos de los íconos que ya vimos, en los restos carcomidos de un panel publicitario que anuncia algo que ya fue consumido.

 

En sus propias palabras:

Mi propuesta invita a ver el paisaje como un territorio donde algo ocurre y

posibilita interrogar directamente a un sistema de representación del espacio

que incorpora también la historia. Mi finalidad es crear un lugar que si bien no

existe, esta compuesto por elementos que sí son reconocibles en la realidad y

apropiados generalmente de imágenes fotográficas y dibujos. El resultado final

es la sumatoria de posibilidades de acción sobre un paisaje: una mezcla entre lo

que queremos recordar y proteger, aquello que buscamos cambiar y destruir.

 


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