Loreto Buttazzoni


El trabajo reciente de Loreto Buttazzoni tiene que ver con el entrelazamiento de la vida y la muerte donde ese código binario creación/destrucción se convierte en dos caras de una misma moneda. Asimismo el  trabajo se influencia por la particular condición de país de borde o confín como Chile, donde la fuerza de la naturaleza, convierte a la fragilidad de la existencia en una vulnerable bisagra sobre la cual habitamos. En las obras se abordan secuencias, recorridos, desgastes y reconversiones de la materia,  como una manera de plasmar ese eterno y perpetuo ciclo.

Memento mori

La serie,  Memento Mori, aborda el código creación / destrucción desde la descomposición de lo material, lo relacional y lo simbólico y por ende de su reconversión para así sucesivamente seguir estando, cualidad esencial de lo que llamamos vida.

La aproximación a este oficio ha sido de manera autodidacta empleando técnicas ancestrales como el modelado y moldes. Con porcelana en forma de arena más el  agua se forma una pasta que será modelada, cocida y sellada con fuego. Ha habido en este oficio, un intento por acercarse a una dimensión del tiempo desafecta del tiempo de la inmediatez y de la monodependencia de la velocidad del mundo contemporáneo.

La serie comienza con la decomposición del cuerpo y al hacer eso está hablando de algo que va a pasar si o si, algo que la cultura actual niega. Estadísticamente una persona de unos 70 kilos posee en forma pasiva 5 kilos de bacterias que se encargarán de autoeliminar ese cuerpo una vez que deje de existir como tal. Y ese proceso nos demuestra lo perfecto que es la naturaleza y como nada queda al azar.

Paradojalmente vivimos subyugados a una ilusión de permanencia en el tiempo y el espacio. Y es quizás a raíz de esta negación que necesitamos volver a plantear o a preguntarnos por aquellos temas que van más allá de nosotros. Y el camino escogido ha sido mediante la recuperación de un oficio manual, lento de resultados no siempre programados y con alta tolerancia al fracaso. Hacer porcelana hoy en día, es poner en tensión lo acabado y sus posibles consecuencias: saltaduras, trizaduras, quebraduras, desintegración, pulverización.

Como el mito de Sísifo, aquella historia en la que el personaje es condenado permanentemente a acarrear una piedra en una montaña que al llegar a la cima se desploma y así sucesivamente, todo es parte de un eterno ciclo donde principio ni fin se alternan permanentemente…

Sobrevivencia

En las series en papel hay una referencia a la fragilidad al tiempo que persistencia del microcosmos que pobla la superficie de la tierra y como pese a su pequeñez y vulnerabilidad es capaz de reaccionar ante la adversidad. Esto quedó demostrado con el terremoto que azotó el 2010 a nuestro país, donde se pudo constatar como lo rígido y pesado se desmoronaba  mientras que lo leve y liviano era capaz de subsistir.

Asimismo es esta geografía de borde la que hace que nuestra biodiversidad, concentre una gran cantidad de especies endémicas que han quedado confinadas y que  subsisten precariamente ante las amenazas de la polución y la urbanización. Este hecho viene a reforzar la idea de la fragilidad persistiendo ante la adversidad.

Desde el punto de vista de la técnica, las obras han sido efectuadas mediante micropuntos sobre recortes de siluetas y  pop up, aquella técnica por la cual mediante pliegues se va creando un volumen. El resultado de estos procesos, es la formación primero del color, que deviene en imagen, la que a su vez constituye una parte dentro de una secuencia mayor. Se intenta con ello, homologar el tiempo que tarda la naturaleza en dar forma a seres vivos que a su vez se irán transformando en constante interacción con otros al tiempo que se irán destruyendo. De esta manera las instalaciones, efectuadas con papeles y montadas sobre alfileres dan cuenta de ese perentorio y permanente estado de posible transformación/ destrucción al cual están sometidos los seres vivos.


El delicado trabajo de la artista chilena Loreto Buttazzoni en Lima

Representada por la galería chilena Isabel Aninat, la artista visual Loreto Buttazzoni llega a Lima para presentar su último proyecto en la galería peruana Cecilia González Arte Contemporáneo, en una muestra titulada “Suma y Sigue”.

Con una selección de trabajos realizados en pop up, puntillismo y porcelana, todas técnicas que suponen un proceso lento, manual y minucioso, “Suma y Sigue” se presenta como una continua juxtaposición de las acciones, secuencias y azares, poniendo en evidencia lo efímero y frágil de la existencia, pero al mismo tiempo su perpetua e inexorable continuidad.

“Suma y Sigue” inaugura el miércoles 25 de abril a las 7:30pm, con un cóctel de apertura abierto al público en general; y podrá ser visitada durante el mes de marzo de lunes a viernes de 11:00am a 8:00pm y a partir de abril también los sábados de 4:00pm a 8:00pm, la temporada de la muestra culmina el viernes 17 de abril, en la Galería Cecilia González Arte Contemporáneo (Jr. Junín 114, Barranco, Lima – Perú). Ingreso libre.

Gracias a la tecnología, la medida del movimiento se ha acelerado como nunca antes lo vio otra civilización. Vivimos bajo la hegemonía de la velocidad y la instantaneidad. En este sentido la selección de trabajos intenta articularse como una resistencia pasiva a esta dependencia de la simultaneidad y la velocidad, presentando obras de una delicadez incontrastable, donde el tiempo funciona como un desacelerador que invita a observar y, aunque sea brevemente, aquietar esta vorágine cronológica en la que vivimos.

Desde el punto de vista de la técnica, las obras han sido efectuadas mediante micropuntos sobre recortes de siluetas y pop up, aquella técnica por la cual mediante pliegues se va creando un volumen. El resultado de estos procesos, es la formación primero del color, que deviene en imagen, la que a su vez constituye una parte dentro de una secuencia mayor. Se intenta con ello, homologar el tiempo que tarda la naturaleza en dar forma a seres vivos que a su vez se irán transformando en constante interacción con otros al tiempo que se irán destruyendo.


Exposición en Sala GASCO

http://www.salagasco.cl/sala_expo_actual.html

En la obra que presento en la Sala Gasco titulada Mujeres que conversan he querido reunir ciertas ideas que han terminado confluyendo de manera natural. Se trata por un lado de reflexionar en torno a el fin de actividades manuales asociadas al ámbito de lo femenino así como de testimoniar el estado de vulnerabilidad en el que se encuentra nuestro espacio natural. En estos dos mundos -el universo femenino de antaño y el mundo natural-, aparece un paralelismo ligado a su inminente desaparición o extinción, lo cual me ha permitido reflexionar en torno a un fin de equilibrio entre el ritmo del hombre y el de la naturaleza que por siglos ha sido la base de nuestra existencia.

Mujeres que conversan es la historia de un grupo de mujeres de un barrio popular de la región metropolitana, que se junta a tejer cuadrados a crochet una vez a la semana en el centro de Santiago. En cada encuentro se entrelazan historias, conversaciones, sueños y pesares en distintos “puntos”. Este de oficio con raíces en el mundo europeo, árabe y americano, contiene en si mismo las claves de un tiempo y una aproximación al universo femenino que constituyó -y constituye tímidamente hoy en día-, una industria doméstica, que muchas veces sostiene el ingreso familiar.

Por medio del uso de la pasta papel, que otorga la ligereza y flexibilidad necesaria, he podido intervenir estos cientos de paños hechos por este grupo de mujeres. Al modelarlos con esta técnica y luego someterlos a altas temperaturas en el horno cerámico, éstos paños desvanecen sus hilos y vitrifican sus huellas convirtiéndose en vestigios de un oficio en el tiempo. La labor de rearmarlos y reacomodarlos en forma de un mantel que cae desde una de las esquinas de la sala es un intento por rescatar esta labor y fijarla en el tiempo.

Un segundo elemento conforma la instalación. Se trata de una enredadera site-specific, que va ascendiendo por la columna central de la sala como una metáfora de nuestro amenazado espacio natural, que intenta sobrevivir, pilar clave en la permanencia de la vida.

Gracias a la porcelana papel he podido modelar a los actores de esta enredadera. Así, pétalo a pétalo, hoja a hoja he podido sumergirme en un estudio detallado de la estructura de una flor como la garra de león, la astromelia o el belloto del sur, todas especies nativas chilenas. Asimismo hay una pequeña cita al campo ornamental de la porcelana mediante el dibujo sobre algunas de estas piezas en azul.

Elegí porcelana papel por sus cualidades luminosas y flexibles así como su resistencia y capacidad de mostrar una fina textura. A través de ella se descubren propiedades como la fragilidad de las huellas de los tejidos y las formas naturales de un ecosistema en estado de vulnerabilidad, al tiempo que paradójicamente es un material que puede durar miles de años. Veo cada pieza como un objeto conservado, un registro de las formas naturales en peligro de extinción y de ciertos oficios manuales como el tejido a crochet, lo que me permite cuestionar nuestra responsabilidad en los cambios culturales que vivenciamos.

Loreto Buttazzoni

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